Mujer elegante

de andar candente

y aires de importante.

Aromas de rosas

invaden tu espacio

y marcan tus pasos

 

Sonrisa fresca

de verbo galante

y voz arrullante.

Someten al más arrogante

 

Con ojos de cielo

a veces grises,

a veces celestes,

siempre insolentes.

Se meten en tu mente

y te vuelven imprudente

Pero…

De tus ojos se toma,

el alma que asoma.

Tu mirada es delatora.

La tristeza es tu opresora

Por José Pepe Alvarez

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