Yo elijo, día por día, volver a tu casa, mi casa, nuestro hogar.
Porque ahí moran los recuerdos, la tranquilidad y la paz.
Por qué no hay otro lugar, más seguro y acogedor en el universo.
Yo elijo, día por día, tus labios para beberme la vida.
Embelesarme en el sonido de tu voz.
Abrevar en tu sabiduría, y comunicarme con tus silencios.
Tus consejos certeros, la suavidad de tus modos y tus palabras halagadoras.
Yo elijo, día por día, tus brazos para cobijarme en ellos.
Tú regazo para recostar mi cabeza y aliviar mis angustias.
Tus manos para caminar tomados, exhibirme y exhibirte.
Y que todo el mundo sepa, que yo te elijo
Yo elijo, día por día, tus ojos para mirarme en ellos y conversar con tu alma.
Tu desnudez con la mía, recorriendo la calidez y suavidad de tus montes y valles.
Tus labios trémulos, tus aromas de mujer apasionada, sin complejos ni culpas.
Yo elijo emborracharme en tu humedad y quedarme en ti.
Porque yo, MUJER,
…te elijo, día por día.
Por José Pepe Alvarez