Como casi todos los sabados, José y sus amigos se juntan en el café, frente a la plaza 25 a tomar algunas gaseosas con dos o tres triples.

-¡La PMQLP!, no pude salvar la empresa, por culpa de esta pandemia de mierda.

–Frustrado Ricardo por sus circunstancias económicas y financieras, se quejaba.

Víctor, se conformaba, ya jubilado él y su esposa, hacen que sus preocupaciones pasen por otro lado, la chochez por sus nieto. Sus quejas están más atravesadas por la inflación y la pandemia que por ahora, quedó atrás. Y el vivir con la única preocupación de ocupar su tiempo en algo tranqui.

-Y ahora, para colmo, la guerra en Ucrania con Rusia, nos jode directamente en los bolsillos, ya no se puede cargar un tanque de combustible para ir un fin de semana al campo.

Y el cargo que concurse en la Justicia no me salió, la política eligió a otra candidata que nunca hizo tribunales. -Se queja Victoria y continúa. –Si no tienes un padrino, no sale.

-Si, ¿viste?, parece que los planetas se han alineado para hacer cagadas. –Exclama ofuscado Ricardo.

-Lo cierto que todo se juntó para hacerme mierda. Y a esta edad. Ya estoy viejo para comenzar de nuevo. –Sigue con su queja Ricardo.

José, que los mira y escucha con atención.

-Les voy a contar una historia familiar, de esas que se cuentan iguales, cada vez que nos juntamos en la familia. Es algo que me vino a la memoria y que viene a cuento.

Mi viejo, Juan Félix, en otra reunión, pero en otro tiempo y espacio, sabía decir algo así; “Por diez metros, solo diez metros más allá, y mi futuro hubiera sido diferente. Si, si hubiera nacido 10 metros más allá, hubiera caída en la casa de los ricos.

Pero no, caí de este lado, mi viejo almacenero, del otro lado, el doctor. Que le va hacer”. Olga, su novia, que siempre festejaba la ocurrencia de Juan Félix, le recriminaba.

-“Si no hubieras nacido donde naciste, no estarías aquí con nosotros, comiendo empanadas y tomando un vino en la casa de la Esperanza.

Estarías en la ciudad con tus amigos de plata, como lo hace el hijo del doctor, y no estarías persiguiéndome como perrito faldero”.

–Dicen que las carcajadas se extendían por toda la villa Posleman, donde además, son todos parientes, o compadres.

-“Y si cabrón, y no serías hincha de Desamparados”. – Cuentan que el Breva, también le reclamaba. -“Y no hubieras conocida a la Olga ni a nosotros”. -El Manco se burlaba de Juan Félix.

-El Breva y el Manco son hermanos de Olga. Cuentan en la familia que se la tenían jurada a Juan Félix por su fama de picaflor. “Ni se te ocurra tocar a nuestra  Olguita hasta que se casen”. Y la Olga burlona, le movía sensualmente la falda a Juan Félix a modo de provocación”. -Estos recuerdos, contados hasta el cansancio en la familia, siempre causaban risa.

Con cara de no entender a qué venía el cuento en este momento, los amigos de José le piden que explique.

-Yo estoy aquí, escuchando sus quejas, y mientras los escuchaba, pensaba en mí y en mis historias familiares.

Es decir “Yo soy yo y mi circunstancia”. Por qué de eso están hablando, ¿verdad? De ustedes y sus circunstancias.

El español, Ortega y Gaset, que es uno solo y no dos, pensaba sobre este asunto, ya hace un tiempo.

-Haber “Losetodo”, que ruido está haciendo tu cerebro, traducí. –Se burla Victoria de su amigo.

José, se toma un tiempo como para ordenar sus ideas y tratar de ser didáctico en su explicación.

-Mi papá, hablaba, sin saberlo, de un pensamiento y una temática que relata el filósofo español en su obra “Meditaciones del Quijote”…creo.

En su relato, cita a otro pensador que decía; “Hemos sido arrojado a este mundo”.

Más o menos, como lo que especulaba Juan Felix respecto de su nacimiento.

Imaginemos que “alguien” que arrojara a los bebés al mundo, hubiera arrojado a mi papa 10 metros más allá, hubiera caído en una cuna de oro y no donde cayó, en una cuna pobre.

Con lo cual, la cuna, define un “universo de circunstancias económicas posibles” que mi padre hubiera tenido a lo largo de la vida. Las que hubieran definidos también sus  posibilidades de crianza, de educación, de cultura, etc..

-¡Qué boludo tu abuelo!, y por qué no hizo un esfuercito más, y tiraba al pibe al otro lado de la medianera. –Bromea Ricardo y las carcajadas no se hicieron esperar.

-Inmutable, José hace como que no escucha y continúa con su razonamiento

-Pero además, mi viejo “fue arrojado” en el barrio de Puyuta y mi vieja en la Villa Posleman.

Y eso es aquí, en San Juan y Argentina. Y esto sería el “universo geográfico de circunstancias posibles” respecto del lugar o territorio de nacimiento.

Que contiene además en su universo, la cultura, el idioma, la historia, la tradición, la política, y hasta la religión, etc.

-Pero también está la historia familiar de Juan y de Olga, mis padres. Esto es, para mi caso personal y cada uno con el suyo.

-José hace un tiempo, sorbe un trago de gaseosa y larga

-El papá de mi papá, murió de cáncer, mi papá también murió del mismo tipo de cáncer y yo me salvé, por una detección temprana del mismo cáncer, con lo que mi hijo, deberá estar atento a estas “circunstancias genéticas posibles en su vida”. Y que contienen nuestra estética, nuestra salud, nuestras habilidades físicas e intelectuales, etc

Y así, como en las matemáticas de la teoría de conjunto, los universos se interceptan entre sí, formando nuestro “universo de circunstancias de origen posibles” que regirán desde el inicio de nuestra vida, nuestros destinos futuros.

Este universo, que es individual, marca los límites de nuestras circunstancias individuales posible que puedan acontecernos o nó, por el resto de los días.

Porque lo no posible, o lo difícilmente posible, es que nos convirtamos en musulmanes  algún día, o hinchemos por un equipo que no sea la selección de Argentina.

O vivamos bajo regímenes políticos diferentes a los que tenemos, o construyamos bombas atómicas, o tengamos a ir a alguna guerra con algún país lejano, o seamos una nación imperialista.

O que tengamos grandes extensiones de tierra para soja, o que seamos importantes productores de ganado, pero en San Juan…o lo que se les ocurra de cosas, que jamás nos ocurrirán. Por que nacimos geográficamente en San Juan, una de las provincia de Argentina.

Además de estos límites, están las que se generan dentro de estos límites y que serán “nuestras circunstancias propias”, consecuencias de nuestras propias decisiones, tomadas tal vez muchos años antes, y que impactan recién en el hoy, y que nos afectan la vida presente.

–Ríe José por su juego de palabras. Es el único que ríe. Los otros lo miran como para tirarle con los sándwiches.

-Pero una cosa más. Los bebés no son arrojados al mundo, porque si así fuera, mi papá no sería mi papá y yo no sería yo. -Remata José

Colmados en su paciencia, sus amigos gritan;

-¡Ca-ta-tan al huevón!. -Todos gritan  al unísono y se abalanzan sobre José para golpearle la cabeza, hacerle cosquilla y molestarlo ante la mirada atónita del resto de la gente que se encontraba el lugar, sin entender lo que pasaba con esas personas mayores escandalizando como niños.

-Miren, escuchen, yo sé lo que quiere decir José. –Interviene Víctor como para volver al orden.

-Nuestras circunstancias, las de cada uno de nosotros, con las que debemos lidiar todos los días, de algún modo, están limitadas, enmarcadas por nuestro origen.

Dentro de esos límites, vivimos resolviendo todos los días nuestras vidas.

-¡Exacto!. –Afirma José y continúa. -Ortega, dice que hay que comprender y salvar nuestras circunstancias, no huir de ellas. Por que si no la salvo a ella, no me salvo yo.

No todo lo que sucede, depende de mí, puesto que vivimos dentro de un entorno de circunstancia, sobre las que hay que tomar decisiones en el presente pero que impactarán en el futuro, el que debería proyectarse como superador al presente.

Hay que absorberlas, hacerlas propias y resolverlas, conforme a nuestra cultura, nuestro origen. Y además sacarles provecho. Es decir, visualizar oportunidades en la búsqueda de la  solución.

Pero a veces no es tan fácil comprender las circunstancias que nos rodea y nos influye.

Por eso, de alguna manera, ubicar los límites posibles, nos permite poner nuestro problema a resolver, en un contexto más amplio, más cósmico, para poder referenciarlo mejor.

-Concluye José.

-Yo creo que lo entiendo, sería por ejemplo; “afortunadamente para resolver el asunto del COVID, nacimos en Argentina y no en África”.

O “afortunadamente, pude ver crecer a mis hijos y ahora a mis nietos, en paz, porque no nacimos en Medio Oriente o en otro lugar de conflictos bélicos”. –Complementa Víctor.

– Por que si bien hemos tenidos problemas, de terremotos, golpes militares, etc, podemos decir, que vivimos bajo una paz más o menos previsible. Y eso  es así por nuestras circunstancias de origen. -Complemente Victoria.

-Haber si entiendo. -Hace un parate Ricardo en la charla para tratar de esclarecerse.

-Es decir, Yo Para salvar mi yo, debo salvar primeros a mis circunstancias, y lo debo hacer, si las comprendo. Es decir, no debo resolver al azar como un  zombi, sino referenciando, comparando, entendiendo y de acuerdo a mi cultura, para aprovechar las oportunidades que se presentan, es decir, ¿que Yo soy yo, mejorando mi yo gracias a mis circunstancias?

-Pregunta Ricardo.

-¡Perfecto!. –Contesta José. Y continúa. –Lo que tú le llamas zombi, Gacet le llama “hombre masa”.

Que es la persona que va por la vida, sin comprender y sin razonar sin interesarse y se deja influenciar por sus circunstancias, sin resolverlas y huye de ellas, dejando que las cosas se acomoden por sí sola o que alguien se las acomode.

Y esta calificación es transversal a todas las clases sociales.

Eso son los hombres masa, que además, de a poco van construyendo la sociedad indiferente en la que viven. Dejando la iniciativa a uno pocos hombres y mujeres selectos.

Si el hombre masa, triunfa sobre los individuos, y se masifica en la sociedad, constituirá un peligro para el sistema democrático, dice Gacet. Cosa que promueven y aprovechan los Hombres selectos para su propio beneficio.

-Finaliza su idea José

-No entendí ni meeerda. –Ríe Ricardo.

-Yo entendí. -Victor que sigue interesado el debate reflexiona; -El primer Yo sería mi Vida, construida en base a mi origen de cuna, más todo lo  que resolví, de la manera en que lo resolví, en mis años, por cuenta propia, viniendo de dónde vengo.

Es decir que, resolviendo mis circunstancias a conciencia, y visualizando mis oportunidades, resuelvo y mejoro mi Vida y mi Yo. –Aporta nuevamente Víctor, y agrega. -Este debate deberíamos haberlo tenido hace 40 años atrás y así, podríamos haber  optimizado nuestro sistema de razonamiento .

-Bastante acertado…me parece. –Contesta José.

-Si, muy bueno en la teoría.- Agrega Victoria y continúa. -Pero en la diaria, en el trabajo, con la familia, con la gente, ¿que hago?.

-Es lo mismo. -Aporta Victor. -En realidad estamos creando menús de circunstancias posibles cuyas consecuencias, se trasladan en el tiempo e impactan en algún momento,  y es así, desde que vamos a la escuela.

Luego, cuando elegimos profesión u oficio y finalmente cuando buscamos trabajo, estos generarán las nuevas circunstancias, que serán las consecuencias de las decisiones que tomamos hace muchos años atrás.

A las que hay que sumarles los componentes externos, pero que hacen a los mismo temas.

Si nos dedicamos a las leyes, los componentes externos serán los que tengan con ver con ese ámbito, los de la política, a la política y así con todo.

Cada opción que elegimos sobre nuestras circunstancias presentes, viene con un menú de circunstancias posibles internas y externas que impactaran en el futuro, debiendo mejorar la realidad de ese futuro. Bueno esa es la idea. -Finaliza su idea Víctor.

-Y a esas son, a las que tenemos que entender, y resolver y sacarle provecho y no huir de ellas. -Con cara de autosuficiencia, Ricardo sentencia.

-Satisfecha con el debate sobre su queja laboral, Victoria agrega;

-¿Y en el amor?, que hago con mi vida amorosa que es un caos. –Rie Victoria, y los demás sacando la conversación de contexto.

José, la mira y no le sorprende su “salida”, pues siempre sale para el mismo lado, sus conflictos sentimentales. Respira profundo y le contesta

-No es diferente a lo que hemos venido conversando hasta ahora. –Contesta José

-Tanto en tu frustración profesional como en tu vida amorosa.

-Puedes actuar como lo vienes haciendo, con superficialidad, dejando ese hueco afectivo interno sin resolver, huyendo de los compromisos, y no está ni bien, ni mal, si así lo quieres. Además, es la cultura de estos tiempos. -Interviene Victor

-O, como se trata de emociones y sentimientos, resolver a conciencia, entendiendo, razonando y metabolizando tus circunstancias, no huyendo, sino visualizando tus oportunidades y mejorando tu Vida, tu Yo, porque te va la tranquilidad y felicidad en eso.

La tuya, y la de quienes te rodean. -Aporta José

-Ricardo, qué no podía quedarse atrás, en su tono aporteñado le sentencia; -Hacelo pronto, por que si bien sos mas chica que nosotros, tambien estas grande.

Y vamos a terminar los tres -refiriéndose a él mismo, que es viudo, Victoria y José -, sentados en el sofá de nuestro comedor acariciando un gato de 4 patas.

Aclaro del gato por los que tienen pensamiento retorcido. -Ríe Ricardo

-¡Estúpido!. -Le dice Victoria a Ricardo. Y dirigiéndose a José le pregunta.

-Contanos José, cuales son tus circunstancias actuales a resolver.

-José la mira profundamente a Victoria, como protestándole por la pregunta. Se toma su tiempo y contesta.

-Estoy como Víctor en general, ya he resuelto todos mis problemas laborales, no trabajo. Tengo todas las cosas que necesito, no corro detrás de ninguna oportunidad, trato de vivir tranquilo y en paz.

Mis circunstancias no resuelta son mi hijo, a punto de cumplir años este mes. -Todos hacen silencio, conocen esa historia muy dolorosa para José y nadie se atreve a preguntar.

…Y la otra,…-José mira a Victoria y habla con ella.

-Es un “detalle técnico”, consecuencia de circunstancias genéticas que un día se hicieron realidad como circunstancias a resolver.

Y que hubo que resolver con una solo opción posible y que trasladaron sus daños colaterales hasta el presente y hasta el último de mis día.

Hoy son mis circunstancias sempiternas a la que trato de asumir, resolver lo que pueda, superar las frustraciones y mejorar lo mejor posible, mi Vida y mi Yo .

-Los muchachos no sabían de que hablaba Jose, y este solo hablaba con Victoria, su amiga, que si sabía.

-Bueno dale largá. -Le apura Ricardo

-No, eso será tema de otro cuento en otro momento. -Cierra el tema José.

-Ricardo, se levanta de su silla, abre los brazos, da una vuelta completa sobre sí mismo, sus ojos están desorbitados y dice;

-Dice algo, pero no cuenta nada, nos deja con la incógnita. “Detalle técnico , le llamó, “detalle técnico” -repite- mira a José y le grita, “¡tienes desenchufada la computadora de abordo… gil!”.

Y además nos tuvimos que bancar por dos horas toda esta perorata del yo de este huevon.

-Mira a sus amigos, y les pregunta.

– ¿Qué dice la tradición que debe hacerse en estos caso?

-Al unísono todos gritan; -¡Ca-ta-tan al huevon!.

-Todos se levantan riendo y gritando catatan, para aporrear y hacerle cosquillas a José, ante la mirada de la gente que no entendía nada.

Por José Pepe Alvarez

Jose Pepe Alvarez

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Jose Pepe Alvarez

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